SOMOS OMNÍVOROS

El ser humano no es carnívoro ni herbívoro por naturaleza, sino que es omnívoro. ¿De qué hablamos?

Los animales omnívoros son aquellos que se alimentan de alimentos de origen vegetal y animal, ya que requieren nutrientes contenidos en todos ellos y que además, como es lógico, disponen de un sistema digestivo adaptado para metabolizar diferentes tipos de alimentos a la vez y de otras adaptaciones a este tipo de dieta tan variado. El oso, el murciélago, el cerdo, el chimpancé, la gaviota, el ratón y otros animales son omnívoros. El ser humano también.

Pero no todos ellos están igual adaptados a la dieta que consumen de forma natural. Entre todos ellos hay diferencias adaptativas y algunos tienen más elementos que favorecen la predominancia de alimentos de origen animal o bien de origen vegetal. Al hilo de todo esto, es interesante observar que el ser humano es animal omnívoro adaptado a consumir todo tipo de alimentos, capaz de digerir todos ellos y de aprovechar los nutrientes de todos ellos. De hecho, cuando se eliminan grupos de alimentos corremos el riesgo de carencias nutricionales y cuando disociamos la ingesta de alimentos en una misma comida estamos “no aprovechando” todo el potencial de los mecanismos de absorción y de generación de señales de saciedad.

¿Qué significa esto?

Significa que por nuestra naturaleza debemos comer de todo, lo necesitamos. Que podemos comer alimentos mezclados, pues estamos diseñados para ello. Significa también que cuanto más variada sea nuestra dieta, mejor va a funcionar nuestro organismo.

¿Qué NO significa esto?

No significa que en una misma comida sea saludable darse un atracón de muchos alimentos!!! Obviamente todo tiene una lógica y una coherencia.

Una comida a base de un plato de pasta con queso, después una hamburguesa con patatas fritas de segundo plato y de postre un flan con nata, no es una buena idea. Seguro que nos hemos pasado de calorías y además sentimos una digestión pesada, no tanto por la combinación de hidratos de carbono con la carne en sí misma, sino por la cantidad. La opción mucho saludable sería: un plato de pasta integral con salsa de tomate natural y un poco de carne picada, una buena ensalada y un plátano de postre.

¿Por qué mucha gente siente bienestar cuando se pasa a dietas en las que no se mezclan algunos alimentos?

Los trastornos digestivos son habituales en nuestra sociedad y también el exceso calórico y la escasez de alimentos de origen vegetal. Con todo ello el resultado es que muchas personas tienen molestias gastrointestinales como digestiones pesadas, ardor, acidez, flatulencia, dolor abdominal, etc. Cuando una dieta, sea la que sea, ordena la pauta de comidas, disminuye el contenido en calorías y además aumenta los vegetales, aporta siempre un beneficio, por lo menos al inicio.

Además, si la persona padece algún tipo de trastorno funcional del intestino o alguna alteración de la flora intestinal como el sobrecrecimiento bacteriano o la candidiasis, el hecho de reducir los hidratos de carbono o de no mezclarlos con alimentos de origen animal, puede beneficiar temporalmente por disminuir la fermentación o producción de gases y normalizar la microbiota y la función intestinal.

Una vez solucionado el problema, la persona puede volver a comer de todo y si es saludablemente mucho mejor.

¿Sabías que…? La palabra omnívoro viene del latín y representa la unión de los términos ‘omnis’ y ‘vorus’, que literalmente significa ‘el que come de todo’ 😉