Nutrición

La Dieta Lógica se basa en el modelo de la Dieta Mediterránea con sus beneficios demostrados para mantener un estado de salud óptimo y un adecuado peso corporal. Todo ello gracias a la gran variedad de alimentos, al contenido calórico justo y necesario, a la abundancia en vitaminas, minerales, antioxidantes y componentes antiinflamatorios como los omega-3, y al consumo mínimo de sustancias como los azúcares, las grasas saturadas o la sal.

Emoción

La comida es pura emoción. Cuando nacemos nuestra primera colación está impregnada de una impresionante sensación de bienestar, seguridad y amor en brazos de nuestra madre. Comemos para vivir, pero también vivimos momentos especiales para deleitarnos con alimentos que compartimos con nuestros seres queridos. La cocina y la comida acaricia todos nuestros sentidos, vista, olfato, gusto, tacto e incluso el oído. No es en vano que comer es un placer, por eso ninguna dieta debe obviar este aspecto.

Proximidad

La Dieta Lógica es coherente con nuestro entorno la dieta debe adaptarse al medio, al lugar y a al momento en el que vivimos. La globalización nos permite comer productos de cualquier lugar del mundo, pero tomar alimentos de proximidad y de temporada aporta mayores beneficios nutricionales, sensoriales y medioambientales.
Dependiendo de nuestras posibilidades podremos escoger entre alimentos ecológicos, de producción integrada, o convencionales, pero, en cualquier caso, todas son opciones que permiten una dieta saludable.